Los principios básicos de enfrentando la culpa



Si no tienes ganas de llorar, puedes comenzar el estadio y topar una bolsa de pugilato o salir a pasar por un prolongado rato.

Hay quien transita por el viaje de la vida con la sombra constante de los sentimientos de culpa. Culpa por haber fallado a muchos, por no haber acabado ciertas cosas.

La ingenuidad, los hechos y las circunstancias son neutros, no son ni buenas ni malas porque depende del que percibe esta ingenuidad y esta observación siempre será subjetiva.

Deja de ser tan soberbio y deja de interferir en la desarrollo personal de los demás evitándoles un sufrimiento que les puede permitir evolucionar a estados mentales menos tóxicos y menos dependientes que el egocentrismo y que asimismo les permita ser capaces de amarse y ser felices por ellos mismos.

La única forma de aprender soluciones y estrategias vitales diferentes y mejores a las que conoces es haberte errado y asumirlo, no hay otra forma.

Muchos, desde pequeños, hemos vivido siempre con el “pórtate bien”, con el «si haces esto me harás sufrir», con el «con todo lo que he hecho por ti», con el «te amo tanto que si haces esto me get more info harás sufrir», que hemos interiorizado a fuego el sentirse culpables cuando no haces lo que se prórroga de ti.

Si tú fuiste la «terminadora», muy probablemente puedes atravesar cierta culpa por el valía de lo invertido, Vencedorí como por lo que dejas o dejas de hacer.

Si te sientes culpable, por comportarse a cortesía de tus intereses y asuntos, tienes una muy desprecio autoestima y necesitas trabajarla a fondo.

Es importante tener en cuenta que el momento de reconciliarse requiere de implicación por parte de ambos, y no se puede pretender que la otra persona sea receptiva a esta posibilidad en cualquier momento. Por ejemplo, ajustado después de una gran discusión suele resultar precipitado si la otra persona está aún mucho más enfadada que nosotros.

Hacemos cosas que queremos hacer y que puede ser que, para determinado, eso que queremos hacer no lo beneficie y nos critique o sufra.

La culpa duele, es como una herida abierta en lo más profundo de nuestro ser. Sin bloqueo, su propósito está en animarnos a actuar para resolver ese problema. Aceptablemente mediante un acto prosocial o simplemente teniendo en cuenta ciertas cosas de cara al futuro.

Pero tu entorno, sobre todo las personas que te dicen que te quieren, son las que menos te quieren, te quieren, sí, pero te quieren liado a las expectativas que tienen estas personas sobre ti, y por ello usan la culpa para manipularte.

Algo que sabemos admisiblemente desde el campo de la psicología es que las personas en extremo exigentes derivan a menudo en estos escenarios mentales.

En este sentido, podemos apreciar la necesidad de alejarnos de relaciones tóxicas o de patrones de comportamiento negativos para poder ser fieles a nosotros mismos y encontrar la plenitud.

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